Hamas enfrenta crisis económica y crecientes protestas en Gaza mientras se estancan negociaciones de paz
Hamas atraviesa una crisis económica sin precedentes y crecientes dificultades para mantener el control sobre la Franja de Gaza, según reportes recientes de medios árabes. La situación se agrava por una ola de protestas antigubernamentales que evidencian el descontento de la población, ya afectada por la escasez crónica de electricidad, combustible, agua y alimentos, así como por un ambiente general de inseguridad.
Las protestas, que comenzaron a finales de marzo de 2025, han sido motivadas por el deterioro de las condiciones de vida bajo el gobierno de Hamas, que ha gobernado Gaza desde 2007. Encuestas recientes muestran que la aprobación de Hamas ha caído del 52% en diciembre de 2023 al 43% en mayo de 2025, y más de la mitad de los gazatíes expresan su deseo de abandonar el territorio si tuvieran la oportunidad. Además, la crisis humanitaria se ha profundizado tras el colapso de la tregua entre Israel y Hamas en marzo de 2025, lo que llevó a un recrudecimiento de los ataques israelíes y la interrupción de la ayuda humanitaria.
Mientras tanto, las negociaciones mediadas internacionalmente han llegado a un punto muerto. Hamas ha rechazado una propuesta de alto al fuego respaldada por Estados Unidos que contemplaba la liberación de 10 rehenes vivos a cambio de prisioneros palestinos. Israel, por su parte, ha intensificado sus operaciones militares en Gaza, con ataques que han dejado al menos 75 palestinos muertos, según reportes de hospitales locales, como parte de una estrategia de presión sobre Hamas.
En un giro adicional, Egipto ha presionado a Hamas para que considere transferir la administración de Gaza a la Autoridad Palestina, aunque hasta ahora no se ha confirmado ningún acuerdo al respecto.
La crisis económica en Gaza se suma a las tensiones regionales, ya que Israel también enfrenta desafíos económicos significativos derivados de la guerra, con un costo estimado de 250 mil millones de shekels hasta mayo de 2024, según el Banco de Israel y el Ministerio de Finanzas. Sin embargo, a diferencia de Gaza, la economía israelí, aunque afectada, no ha colapsado y sigue recibiendo apoyo externo, principalmente de Estados Unidos.
En Gaza, la situación sigue siendo crítica, con la población atrapada entre el control de Hamas, el bloqueo israelí y una crisis humanitaria que no da señales de mejora.