Conflicto y desplazamiento se intensifican en el este de la República Democrática del Congo mientras la educación infantil sufre y la violencia persiste
GOMA, 3 de junio de 2025 — El conflicto en el este de la República Democrática del Congo (RDC) continúa provocando una grave crisis humanitaria, con miles de personas desplazadas y más de 2.500 escuelas cerradas, lo que impide el acceso a la educación para cientos de miles de niños. Organizaciones humanitarias alertan sobre un incremento de la violencia, especialmente en la ciudad de Goma, donde recientes enfrentamientos han elevado la tensión y causado una desbandada masiva de civiles.
El grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), respaldado por Ruanda, sigue siendo el principal actor del conflicto armado en la región. Su avance ha permitido la toma de nuevas localidades y minas de coltán, un mineral clave para la industria tecnológica. Además, circulan rumores no confirmados sobre la presencia del expresidente Joseph Kabila en la zona, lo que ha generado inquietud política en Kinshasa.
Las autoridades congoleñas han informado sobre la condena a 10 años de trabajos forzados para un ex primer ministro de la RDC, acusado de desviar 245 millones de dólares de un proyecto de seguridad alimentaria. Este caso subraya los desafíos de corrupción y gobernanza en medio de la crisis.
En paralelo, el gobierno congoleño ha firmado contratos internacionales de gestión de residuos, lo que refleja intentos de cooperación económica a pesar del contexto de inseguridad.
UNICEF trabaja activamente para reabrir escuelas y suministrar materiales esenciales a las comunidades afectadas, aunque la situación sigue siendo crítica. Según la agencia de la ONU, más de un millón de personas han sido desplazadas en las provincias de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur, incluyendo cerca de 400.000 niños. La violencia sexual, especialmente contra niñas, se utiliza como arma de guerra, según denuncias de UNICEF ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
La comunidad internacional y la Unión Africana han llamado a un alto el fuego inmediato y a la retirada del M23, pero hasta ahora no se han tomado medidas decisivas para detener la escalada del conflicto, que amenaza con convertirse en una conflagración regional.