La Flotilla de la Libertad hacia Gaza enfrenta amenazas israelíes mientras se acerca con ayuda humanitaria
La embarcación Madleen, liderando la Flotilla de la Libertad hacia Gaza, continúa su travesía en el Mediterráneo este 5 de junio de 2025, desafiando el bloqueo naval impuesto por Israel y bajo crecientes amenazas de intervención militar israelí. A bordo viajan 12 activistas internacionales, entre ellos la reconocida activista climática Greta Thunberg, quienes partieron desde Catania, Italia, el 1 de junio, cargados con suministros esenciales como alimentos, medicinas y fórmula para bebés, destinados a la población de Gaza.
El ejército israelí ha reiterado su determinación de impedir que la Madleen llegue a la costa de Gaza. El portavoz militar, el general de brigada Effie Defrin, declaró que la marina israelí está "preparada" y que actuará "en consecuencia", lo que podría incluir la interceptación de la nave, la detención de los activistas y el desvío forzoso del barco al puerto israelí de Ashdod o su retorno a aguas internacionales. Israel sostiene que la medida responde a razones de seguridad y se enmarca en el mantenimiento de su bloqueo marítimo sobre Gaza, vigente desde hace 17 años.
La Flotilla de la Libertad, organizada por la Freedom Flotilla Coalition, busca desafiar el bloqueo que, según expertos de la ONU, es ilegal, y visibilizar la grave crisis humanitaria que atraviesa Gaza. Los organizadores subrayan el carácter exclusivamente humanitario de la misión y denuncian las amenazas israelíes como un intento de silenciar la solidaridad internacional y perpetuar el sufrimiento de más de dos millones de palestinos en el enclave.
El viaje de la Madleen ha estado marcado por incidentes de seguridad. El 4 de junio, la tripulación emitió una señal de socorro tras ser sobrevolada y rodeada por drones cerca de aguas griegas, que posteriormente se identificaron como pertenecientes a la guardia costera helénica. El mes pasado, otro barco de la flotilla, el Conscience, fue dañado por drones en aguas internacionales frente a Malta, en un ataque que los activistas atribuyen a Israel, aunque no se ha presentado evidencia concluyente.
Expertos de la ONU han exigido que se garantice el paso seguro de la flotilla, defendiendo el derecho de Gaza a recibir ayuda y el de la Madleen a navegar en aguas internacionales. La misión evoca el recuerdo de la trágica incursión de 2010 contra el Mavi Marmara, en la que murieron nueve activistas a manos de fuerzas israelíes.
Mientras la Madleen, equipada con un sistema de rastreo para transparencia, sigue su rumbo hacia Gaza, la atención internacional se intensifica ante la posibilidad de una nueva confrontación en alta mar y el riesgo para la vida de los activistas y la entrega de ayuda vital a una población al borde de la hambruna.